Pastel de Desayuno con Requesón, Durazno y Nuez Pecana – Suave, Proteico y Delicioso

Hay recetas que saben a hogar, a fin de semana tranquilo, a una mañana donde el sol entra por la ventana y el aroma de algo horneándose llena la cocina. Este Pastel de Desayuno con Requesón, Durazno y Nuez Pecana – Suave, Proteico y Delicioso es precisamente eso: una caricia para el paladar y un abrazo para el corazón. Es de esos platillos que se disfrutan despacio, con una taza de café o té, quizá en bata y pantuflas, disfrutando el momento.

Recuerdo la primera vez que lo preparé, una mañana en la que quería algo cálido y nutritivo, pero que no me tomara horas. Abrí el refrigerador, vi un poco de requesón que había usado para unas enchiladas, unos duraznos ya maduros, avena, y un frasco de nueces pecanas que siempre guardo para “ocasiones especiales”. Y pensé: ¿por qué no hacer de este día una ocasión especial? Así nació este pastel, que desde entonces se ha convertido en favorito familiar.

Este pastel no solo es delicioso; también es alto en proteína gracias al requesón y los huevos, y lleno de fibra por la avena. Además, los duraznos aportan frescura y dulzura natural, mientras que las nueces pecanas dan ese toque crujiente perfecto.





Ingredientes

Para preparar este Pastel de Desayuno con Requesón, Durazno y Nuez Pecana – Suave, Proteico y Delicioso (rinde aproximadamente 6 porciones), necesitarás:

  • 2 tazas de requesón (también conocido como queso cottage)

  • 1 taza de hojuelas de avena (puede ser avena tradicional o instantánea)

  • 2 duraznos maduros, en cubos (si no tienes frescos, puedes usar congelados o en almíbar escurridos)

  • ½ taza de nueces pecanas picadas (puedes sustituir por nuez de Castilla o almendras)

  • ¼ taza de miel (o jarabe de agave, si prefieres)

  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

  • 1 cucharadita de canela en polvo

  • 2 huevos grandes

  • ½ cucharadita de polvo para hornear

  • ¼ cucharadita de sal

Nota: Si te gusta más dulce, puedes agregar 1 cucharada extra de miel o un toque de azúcar mascabado.





Preparación paso a paso

  1. Precalentar el horno
    Calienta el horno a 175 °C. Engrasa ligeramente un molde para hornear (puede ser rectangular o redondo, el que tengas a la mano).

  2. Mezclar los ingredientes
    En un tazón grande, coloca el requesón, la avena, los duraznos, las nueces pecanas, la miel, la vainilla, la canela, los huevos, el polvo para hornear y la sal.
    Mezcla bien con una espátula o cuchara grande hasta integrar todo.
    No te preocupes si la textura se ve rústica; así debe ser.

  3. Hornear
    Vierte la mezcla en el molde y distribúyela de manera pareja.
    Hornea durante 30–35 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro se sienta firme al tacto.

  4. Dejar enfriar y servir
    Permite enfriar unos 10 minutos antes de cortar. Este paso ayuda a que el pastel tome consistencia y no se desmorone.

Tiempo de preparación total: aproximadamente 45 minutos.





Consejos para servir y conservar

  • Puedes servir este pastel tibio o frío; ambas versiones son deliciosas.

  • Acompaña con yogurt natural, una bola pequeña de helado de vainilla o un chorrito extra de miel por encima.

  • Si te gustan los sabores más especiados, agrega una pizca de nuez moscada o cardamomo.

  • Guarda las sobras en el refrigerador hasta por 3 días, en un recipiente tapado.

  • También puedes cortarlo en porciones y congelarlo para un desayuno rápido entre semana.





Notas útiles y variaciones

Este Pastel de Desayuno con Requesón, Durazno y Nuez Pecana – Suave, Proteico y Delicioso es muy flexible. Puedes adaptarlo según tus necesidades o lo que tengas en casa:

  • Versión sin gluten: Usa avena certificada libre de gluten.

  • Versión sin lácteos: Reemplaza el requesón por yogurt vegetal espeso sin azúcar y usa leche de almendra o coco para ajustar la textura si lo necesitas.

  • Versión vegana: Sustituye los huevos por 2 huevos veganos (semillas de chía o linaza hidratadas) y usa jarabe de agave en lugar de miel.

  • Cambios de fruta: Puedes usar manzana, pera, mango, frutos rojos o plátano.

  • Más proteína: Agrega una cucharada de proteína en polvo de vainilla a la mezcla.





Preguntas frecuentes (FAQs)

1. ¿Puedo usar requesón bajo en grasa?
Sí, funciona perfectamente. El pastel quedará igual de esponjoso.

2. ¿Se puede hacer sin azúcar?
Sí, solo omite la miel o usa un endulzante sin calorías. También podrías apoyarte en la dulzura natural del durazno.

3. ¿Por qué mi pastel quedó demasiado húmedo?
Probablemente los duraznos tenían demasiada agua. La próxima vez, sécalos ligeramente antes de agregarlos a la mezcla o aumenta 2 cucharadas de avena.

4. ¿Sirve avena molida en lugar de hojuelas?
Sí, solo que la textura será más parecida a un pan suave y no tan “rústico”.





Información nutricional aproximada (por porción)

  • Alto en proteína gracias al requesón y los huevos.

  • Fuente de fibra y carbohidratos complejos por la avena.

  • Contiene grasas saludables provenientes de la nuez pecana.

  • Ideal para desayunos, colaciones o meriendas de niños y adultos.

En resumen, es un desayuno equilibrado y satisfactorio.


Conclusión y llamada a la acción

Este Pastel de Desayuno con Requesón, Durazno y Nuez Pecana – Suave, Proteico y Delicioso no solo es una receta sabrosa, es una invitación a disfrutar la mañana con calma y cariño. Es el tipo de platillo que hace que la cocina vuelva a sentirse como el centro del hogar.

Anímate a prepararlo, compártelo con tu familia o amigos, y cuéntame cómo te salió.
Si tienes alguna variación o truco propio, me encantará conocerlo.

Nada une más que una receta compartida.

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