Hay recetas que nacen de un antojo y se quedan para siempre en nuestra cocina. Estos Mini Panecillos Salados de Yogur Griego y Harina de Avena son una de esas pequeñas joyas: sencillos, rápidos, y tan versátiles que se adaptan a cualquier momento del día.
Recuerdo la primera vez que los preparé: era una tarde lluviosa, y quería algo casero, tibiecito y reconfortante para acompañar una taza de té. No tenía pan en casa, pero sí yogur griego y harina de avena. En menos de media hora, mi cocina olía a pan recién hecho, y desde entonces, esta receta se volvió una de mis favoritas.
🌾 ¿Por qué te encantará esta receta?
Porque tiene todo lo bueno y nada de lo complicado.
-
Se prepara con solo cuatro ingredientes básicos.
-
No necesitas levadura ni tiempo de reposo.
-
Es sin gluten (si usas avena certificada).
-
Y lo mejor: tiene una textura suave por dentro y un toque crujiente por fuera.
Estos Mini Panecillos Salados de Yogur Griego y Harina de Avena son ideales para el desayuno, como snack saludable o para acompañar una sopa o ensalada. Son pequeñitos, pero llenos de sabor y nutrición.
📝 Ingredientes
Para unos 12 mini panecillos aproximadamente:
-
1 ½ tazas de yogur griego natural (sin azúcar ni saborizantes)
-
1 ½ tazas de harina de avena
-
💡 Nota: Puedes hacer tu propia harina moliendo avena tradicional en una licuadora o procesador.
-
-
½ cucharadita de sal
-
1 cucharadita de polvo de hornear
-
Semillas al gusto: sésamo, chía, lino o pipas de calabaza
Sustituciones útiles:
-
Si no tienes yogur griego, puedes usar yogur natural escurrido.
-
Para una versión sin lácteos, prueba con yogur vegetal (de coco o soya).
-
Si prefieres una textura más esponjosa, agrega una cucharadita extra de polvo de hornear.
👩🍳 Preparación paso a paso
1. Precalienta el horno
Calienta tu horno a 180°C (350°F). Este paso es importante para que los panecillos crezcan bien desde el inicio.
2. Mezcla los ingredientes secos
En un bol grande, combina la harina de avena, la sal y el polvo de hornear. Mezcla bien para que el polvo de hornear se distribuya de manera uniforme.
3. Añade el yogur griego
Agrega el yogur griego natural y mezcla con una cuchara o espátula. Al principio parecerá que la masa está seca, pero poco a poco se integrará.
🧡 Truco de abuelita: si la masa queda demasiado pegajosa, espolvorea un poquito más de harina de avena. Si está seca, añade una cucharadita de yogur extra.
4. Amasa suavemente
Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Amasa con cariño durante 2 o 3 minutos, solo hasta que esté suave y manejable. No la trabajes demasiado, o perderá su ligereza.
5. Da forma a los mini panecillos
Divide la masa en porciones pequeñas del tamaño de una nuez grande. Puedes darles forma de bolita o, si te animas, hacer mini bagels con un agujerito al centro.
6. Añade las semillas
Pon tus semillas favoritas en un plato. Humedece ligeramente la superficie de cada panecillo con agua o yogur y presiónalos sobre las semillas para que se adhieran bien.
7. Hornea
Coloca los panecillos en una bandeja con papel pergamino. Hornea entre 15 y 20 minutos, o hasta que estén doraditos por fuera y firmes al tacto.
8. Deja enfriar y disfruta
Sácalos del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla. Luego, ¡a disfrutar!
👩🍳 Consejo: Si los cortas cuando aún están tibios, se desmoronan un poco. Espera a que enfríen y verás que quedan perfectos.
🍽️ Consejos para servir y conservar
Estos Mini Panecillos Salados de Yogur Griego y Harina de Avena combinan con prácticamente todo:
-
Para el desayuno: úntalos con aguacate, hummus, o un poco de queso fresco.
-
Como snack: acompáñalos con un dip de yogur, guacamole o crema de garbanzos.
-
En comidas o cenas: van genial con sopas, ensaladas o como mini bocadillos para fiestas.
Conservación:
-
A temperatura ambiente: duran bien 2 días en un recipiente hermético.
-
En refrigeración: hasta 5 días.
-
En el congelador: puedes guardarlos hasta 1 mes. Para comerlos, caliéntalos unos minutos en horno o sartén.
🌿 Notas útiles y variaciones
-
Versión sin gluten: usa harina de avena certificada sin gluten.
-
Versión vegana: sustituye el yogur griego por yogur vegetal y añade 1 cucharadita de aceite de oliva para mejorar la textura.
-
Más sabor: agrega hierbas secas como orégano, tomillo o romero a la masa.
-
Panecillos dulces: si prefieres algo más suave, omite la sal, agrega una cucharada de miel o azúcar de coco y decora con pasas o chips de chocolate.
🌸 Tip extra: si los haces más pequeños, quedan ideales como bocaditos para niños o para llevar en el lunch.
❓ Preguntas frecuentes (FAQs)
1. ¿Puedo usar otra harina en lugar de avena?
Sí, puedes probar con harina integral, de trigo sarraceno o de almendra, aunque la textura y el sabor cambiarán ligeramente.
2. ¿Por qué mis panecillos quedaron planos?
Puede que el polvo de hornear esté viejo o que la masa se haya trabajado demasiado. Intenta amasar menos y hornear en horno bien caliente.
3. ¿El yogur griego debe ser bajo en grasa?
No necesariamente. Cualquiera funciona, aunque el entero da una textura más rica y esponjosa.
4. ¿Puedo preparar la masa con anticipación?
Sí, puedes guardarla tapada en el refrigerador hasta por 24 horas antes de hornear.
5. ¿Sirven para niños o personas mayores?
¡Claro! Son suaves, nutritivos y fáciles de masticar. Además, no llevan azúcar ni grasas añadidas.
💪 Información nutricional (por porción aproximada)
-
Calorías: 90 kcal
-
Proteínas: 4 g
-
Grasas: 2 g
-
Carbohidratos: 14 g
-
Fibra: 2 g
Son panecillos ligeros y saciantes, ricos en proteínas y fibra gracias al yogur y la avena. Perfectos para quienes buscan opciones más saludables sin renunciar al sabor casero.
❤️ Conclusión y llamada a la acción
Los Mini Panecillos Salados de Yogur Griego y Harina de Avena son una receta sencilla que conquista corazones. No solo llenan la casa de aroma a pan recién hecho, sino que también te recuerdan que cocinar saludable no tiene por qué ser complicado.
Anímate a prepararlos este fin de semana. Sirve una tanda con tu café o té favorito y verás cómo desaparecen en minutos.
👉 Si te gustó esta receta, compártela con tu familia o amigos, o déjame un comentario contándome cómo te salieron.
Y recuerda: las mejores recetas son las que se comparten con cariño. 💛